Las anónimas de la historia. Mujeres que usaron seudónimos de hombres para ser tomadas en serio.

Hemos hablando anteriormente de grandes mujeres que han sido influénciales en el movimiento feminista y en la lucha por el cambio social. Y Virginia Woolf es una de ellas. Ella no solo escribió ensayos desafiando el sistema social donde la mujer dependía económicamente del esposo, sino que también ha dado unas de las frases más fuertes y ciertas de la historia:

Para la mayor parte de la historia, Anónimo era una mujer - Virginia Woolf

(Autor de la imagen Adoro Leer)


A pesar que la lucha sigue, antes las mujeres tenían menos oportunidades de expresarse o desarrollarse como artistas o trabajadoras en cualquier ámbito y las que lo logran publicaban ya sea bajo el nombre de un hombre o simplemente sin nombre. Ellas fueron empujadas a dar su talento anónimamente al ser silenciadas por el sistema opresor. Así muchas mujeres a través del tiempo logran publicar sus trabajos e incitar a las masas a luchar por la igualdad, por eso, les traemos hoy una lista de mujeres que lograron darle voz a sus pensamientos al vestirse de hombres o al cambiar sus nombres.


Las hermanas Brontë

Charlotte, Emily y Anne Brontë usaron seudónimos masculinos para que sus trabajos fueran tomados en serio y fueran publicados. ¿Han escuchado hablar sobre Currer, Ellis y Acton Bell? Bueno ellos nunca existieron. Currer era Charlotte escritora de Jane Eyre. Ellis era Emily escritora de Cumbres Borrascosas, una de las novelas “románticas” más leídas en el mundo, y Acton era Anne escritora de La inquilina de Wildfell Hall.


No solo las hermanas tenían el talento para ser trascendentales, sino que también eran inteligentes para desafiar al sistema sin que se dieran cuenta.


Mary Ann Evans

Nació en 1819 en Inglaterra y fue conocida por su intelecto y por su pasión por la lectura lo que la llevó a convertirse editora del Westminster Review. A pesar de su intelecto, pasión y habilidades, George Henry Ellis convenció a Mary a incurrir en el mundo de la escritura de ficción. Esto llevó a Mary Ann a crear un seudónimo masculino basado en este hombre y se hizo llamar George Elliot y escribió una de las mejores novelas jamás escritas llamada Middlemarch.


Louisa May Alcott

Todos conocemos o hemos leído Mujercitas y como Louisa May Alcott dio vida a una de las historias que cambió el mundo. No solo fue un boom en Estados Unidos, sino que también le dio la vuelta al mundo donde millones de lectores se enamoraron de esta historia con tintes feministas. Ha sido adaptada a cientos de películas, series animadas y series de televisión, pero Louisa May Alcott no siempre fue conocida así puesto que publicaba historias en periódicos bajo el nombre de A.M. Barnard para poder ayudar a su familia económicamente.


Estas no son las únicas mujeres que usaron seudónimos y fueron invisibles durante mucho tiempo. El arte ha sido cruel con las mujeres, iniciando por la escritura y siguiendo por la pintura.


Artemisia Gentileschi

Esta fue una artista italiana del movimiento Barroco. Sus trabajos fueron por muchos cientos de años atribuidos a hombres artistas alrededor de ella y hasta años recientes se le dio el reconocimiento por su habilidad al descubrir, en cientos de pinturas, la firma oculta de la artista.


Una de las pinturas más famosas de Artemisia es la rendición de la historia de Susana y los Ancianos donde se ve como dos hombres la espiaban mientras que ella se baña. A pesar de no haber sido retribuida por muchos años se aprecia el acoso hacia la mujer en aquella era.


Sofonisba Anguissola

Ella era una artista Italiana del movimiento renacentista. Se le conoce por haber sido la primera mujer en recibir un entrenamiento artístico formal. Logró la fama internacional a muy poco tiempo de empezar con su entrenamiento al punto que la corte Española la invito a ser la tutora de la reina Elisabeth of Valois en dibujo y a ser la pintora de la corona a pesar que su puesto oficial era dama en espera. Como ella no podía tener el puesto oficial contrataron a un hombre para que fuera el asistente de Sofonisba. Mucho del trabajo de Sofonisba se le atribuyó a Alonso Sánchez Coello después que un incendio destruyera gran parte de los retratos y los que se salvaron no tenían firma.

La conclusión de este artículo es simple y concisa. La sociedad en la que vivimos se ha enfocado a lo largo de los años a callar y a desvalorizar el trabajo de las mujeres. El canon o el arte siempre ha sido dirigido a beneficiar a los hombres y la misma historia se ha encargado de borrar lentamente a las mujeres que tenían las habilidades y el talento para llegar a hacer grandes cosas.


Sin embargo, la historia ha empezado a corregir estos “errores” al darle el valor y el mérito a las artistas del mundo. Efecto Boomerang busca el cambio social, el reconocimiento femenino en la historia y a lograr un mundo mejor a través de la comunicación inclusiva, la equidad de género y mediante la educación. Si usted, su empresa, o su empleador quiere seguir liderazgos sostenibles e inclusivos, no lo dude, contacte a Efecto Boomerang.


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