Personas en condición de refugio: 5 acciones inclusivas para realizar desde su organización

Cada 20 de junio se conmemora a nivel mundial una fecha que suele pasar desapercibida para muchas personas y que no forma parte de la agenda de inclusión de muchas de las empresas y organizaciones a nivel nacional o incluso globalmente.


Se trata del denominado Día Mundial del Refugiado (o también el Día Mundial de las Personas en Condición de Refugio), una fecha que pretende promover la reflexión y fomentar acciones en pro de la población refugiada.


Pero ¿por qué es importante no dejar pasar esta fecha?: porque 82,4 millones de personas en todo el mundo han tenido que huir de sus hogares desplazándose dentro de sus países o fuera de sus fronteras, eso significa que 1 de cada 95 personas se ha visto violentada y perseguida.


El objetivo del ACNUR, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, es lograr que las personas refugiadas, retornadas, apátridas, desplazadas internas y solicitantes de asilo cuenten con todos sus derechos humanas y puedan ser acogidas en un lugar seguro y en donde se les garantice su bienestar e integridad.


Como parte de ese objetivo, en ACNUR Costa Rica cuentan con el Sello Vivir la Integración, que busca crear conciencia y sensibilización acerca de la situación que experimentan las personas refugiadas y solicitantes de refugio. El Sello está creado para que toda aquella institución, organización o empresa que cuente con acciones en pro de la inclusión de estas personas pueda optar por un reconocimiento de esas iniciativas.


Para el año 2021 y 2022, Efecto Boomerang tuvo la oportunidad de aliarse con ACNUR Costa Rica y estar a cargo de la ejecución de la Tercera Edición del Sello Vivir la Integración en todo el proceso de contacto con las organizaciones, recolección y sistematización de las evidencias y coordinación de la evaluación y entrega de los reconocimientos.


Para Boomerang, fue una maravillosa oportunidad de trabajar en conjunto con otra de las destacables agencias de las Naciones Unidas (previamente trabajamos con ONU Mujeres, la OIT, la OMT, la OIM y el PNUD).


Pero también fue la oportunidad de ampliar, desde una visión interseccional, nuestro enfoque de diversidad e inclusión, comprendiendo que éste debe contemplar la realidad migratoria y de ciudadanía de las personas.


Además, aprendimos acerca de algunas de las buenas prácticas para fomentar la inclusión de las personas en condición de refugio, algunas de las cuales queremos compartirles como una forma de conmemorar este 20 de junio:


1. Conozca y reconozca la realidad de las personas en condición de refugio:


Para tomar la bandera de la inclusión de las personas en condición de refugio y llevar a cabo acciones en pro de una verdadera incorporación de estas dentro de las organizaciones, es necesario que se haga un esfuerzo por conocer cuál es la realidad que viven en su día a día.


Desde reconocer las dificultades que ha implicado su desplazamiento, escuchar sus historias de vida y darles una visibilización a lo interno de la organización, hasta permitirles compartir con otras personas colaboradoras su realidad, sus pérdidas, sus victorias, pero sobre el dolor que ha implicado su movilización forzada.


En la medida en que el tema de la condición de refugio se hable con menos tabúes y se ponga sobre la mesa de los diferentes ámbitos de la realidad social de los países, va a ser más sencillo su reconocimiento como un fenómeno que afecta a millones de personas y se va a poder incorporar en la agenda de más y más empresas y organizaciones.


2. Adecúe sus procesos a la realidad de las personas en condición de refugio:


Una de las principales necesidades por satisfacer para las personas en condición de refugio una vez que logran establecerse en un nuevo país en donde no corra riesgo su vida es el de generar ingresos para su subsistencia (y probablemente para enviar dinero a sus países de origen).


Es por esto que para esta población es clave contar con las posibilidades de conseguir un trabajo remunerado que les permita contar con ingresos y además aportar al crecimiento de la economía del país en el que radican.


Sin embargo, muchas veces el trámite para obtener el reconocimiento de su condición de refugio toma meses o incluso años. Además, por la necesidad de salir rápidamente y con seguridad de sus países de origen, muchas veces no cuentan con algunos de los documentos de respaldo solicitados por muchas de las empresas durante el proceso de contratación.


Conocer la realidad de los procesos migratorios y de las personas en condición de refugio y poder adecuar los procesos de contratación a estas realidades es una buena práctica que le va a permitir a la organización incluir este talento dentro de sus equipos de trabajo.


3. Acompañe legal y emocionalmente a las personas en condición de refugio:


Una vez que se ha incorporado a personas en condición de refugio dentro de la organización y se ha trabajado por conocer sus realidades, es de suma importancia que se ofrezca la posibilidad de acompañarlas en sus procesos de inserción dentro de una sociedad que muchas veces les es ajena o que las excluye.


Ofrecer opciones de acompañamiento en materia legal, para que puedan conocer sus derechos como personas migrantes y refugiadas, así como las posibilidades que ofrece la legislación del país para su incorporación a la sociedad es una buena práctica. Existe una importante cantidad de organizaciones que pueden ser aliadas en este tipo de acciones.


Asimismo, ofrecer acompañamiento en materia emocional, para que las personas en condición de refugio puedan encontrar sentido y apoyo en medio de la situación traumática que ha implicado su desplazamiento, es necesario para una verdadera incorporación de estas personas en la sociedad.


En el sitio del ACNUR para Costa Rica puede conocer por dónde empezar para facilitar estos acompañamientos a las personas en condición de refugio.


4. Promueva sensibilización:


En torno a las personas en condición de refugio hay toda una serie de sesgos y prejuicios que generan que muchas veces se les excluya, se les considere como menos capaces de lo que son y se les vea desde una perspectiva lastimera o asistencialista.


Romper con estas visiones es clave para una verdadera inclusión: las personas en condición de refugio la mayoría de las veces no escoge desplazarse, lo hacen de manera forzada y llegan a un nuevo país con el deseo de rehacer sus vidas con seguridad, aportando a la sociedad que les acoge y buscando desarrollarse de manera plena.


Promover que las personas del país de acogida entiendan sus realidades y les acompañen con respeto y empatía, ofreciéndoles opciones para que logren ese desarrollo pleno, es necesario para una verdadera integración de las personas en condición de refugio y una labor que pueden llevar a cabo las organizaciones.


Generar espacios de contacto, en donde las personas de las comunidades de acogida escuchen, conozcan y reconozcan las realidades de quienes han debido desplazarse y puedan cambiar los sesgos que tienen respecto a ellas, es una buena práctica para fomentar la sensibilización en torno a la condición de refugio y aumentar la inclusión de las personas en esa condición.

5. Cree alianzas y dé difusión a las acciones y buenas prácticas:


Así como desde Efecto Boomerang estamos compartiendo nuestros aprendizajes derivados de la alianza con ACNUR para la ejecución del Sello Vivir la Integración en su Tercera Edición para que estén al alcance de otras organizaciones y empresas, el difundir las alianzas y las buenas prácticas es necesario para fomentar la inclusión de las personas refugiadas.


Si dentro de su organización quieren comenzar a trabajar este tema y no saben por dónde hacerlo, es clave buscar y fomentar alianzas con otras organizaciones y empresas que ya llevan un poco más de recorrido. De esta forma, se pueden utilizar esas buenas prácticas como un andamiaje para darle más fortaleza a las acciones que se vayan a ejecutar.


Si ya están ejecutando acciones, no duden en difundir y comunicar al entorno empresarial y a la sociedad en general, los resultados de éstas. Así, se podrá conseguir un efecto dominó en el que muchas otras empresas y organizaciones empiecen a colocar este tema en su agenda y generen acciones en pro de una población que se encuentra rezagada en términos de inclusión.


Actualmente existen más de 30 organizaciones reconocidas con la última versión del Sello Vivir la Integración, muchas de las cuales pueden servir de aliadas y ejemplo de acciones en pro de las personas en condición de refugio. Esperamos que para la Cuarta Edición del Sello sean muchas más y que entre ellas se encuentre la organización que usted representa.


¿Se anima a formar parte de este proceso de inclusión?


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