Nueva Caja de Herramientas de los Hombres: Una reflexión en la construcción de Nuevas Masculinidades

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Hace un año, al empezar el 2022, desde Efecto Boomerang les compartíamos cuáles eran las tendencias, necesidades y retos que enfrentarían durante esos 365 días las empresas que quisieran ser realmente inclusivas.

Ahí, se incluía como uno de los puntos clave, el incorporar en la conversación en pro de la igualdad de género y la diversidad, a las personas aliadas.

Entendemos como personas aliadas a aquellas que muchas veces están del otro lado de la barrera y que usualmente ostentan lugares de privilegio en alguna de sus intersecciones personales, pero que pueden acompañar, con su voz y con sus acciones, la detección de situaciones de discriminación y la construcción de espacios más inclusivos y equitativos.

Los hombres: ¿población aliada o población meta?

La principal población aliada a la que debemos ir incorporando a la conversación sobre igualdad e inclusión es a los hombres: es el grupo que ha tenido históricamente mayores privilegios políticos, económicos y sociales (en lo público).

Y aunque sabemos bien que hablar de los privilegios de los hombres no siempre es cómodo y muchas veces resulta polémico, es una conversación necesaria, saludable y urgente dentro de las empresas y la sociedad en general.

Pero más allá de concebir a los hombres como una población aliada en pro de la inclusión y a la que debemos “convencer” para ceder espacios y acompañar iniciativas que permitan a las mujeres tener igualdad dentro de las empresas, es momento de que empecemos a considerarlos como una población meta de espacios de sensibilización.

Y es que los hombres son a su vez víctimas de una serie de encargos y mandatos sociales que les conlleva una serie de consecuencias a su salud física, mental y emocional con un alto costo personal y como grupo. Es un costo sostenido, tangible y medible en términos económicos, sociales y empresariales.

Desafiando a la masculinidad tradicional: deshacernos de las herramientas viejas y oxidadas

La forma tradicional de la masculinidad (aquella que nos enseña la sociedad a través de las familias, las escuelas, los medios, la cultura, la música, etc.) se basa en la idea de que el hombre es hombre en la medida en que demuestra fuerza, seguridad, racionalidad, malicia y virilidad: tiene poder y debe sostenerlo a toda costa.

Esta masculinidad tradicional, que se sustenta en 4 pilares o encargos que todo hombre debe cumplir para merecer ser nombrado como tal, nos dota de herramientas (que bien podrían llamarse armas) y que responden a los roles tradicionales de ser hombres: ser proveedores, ser protectores, ser conquistadores y tener una coraza emocional.

Estas herramientas las aprendemos desde pequeños y las utilizamos ya de adultos en todas nuestras relaciones e interacciones con las demás personas: la mayoría de ellas nos llevan a tener conductas basadas en el poder, la falta de autocuidado y, muchas veces, a tener a la violencia como respuesta ante diferentes situaciones.

Todo esto hace que los hombres, como grupo, tengamos una esperanza de vida llamativamente menor que las mujeres en toda América Latina, llegando a un promedio de 7 años menos de expectativa de vida (70 años versus 79 en mujeres) en toda la región.

Las herramientas que nos han enseñado tradicionalmente a los hombres son: la máscara, el escudo, la armadura, la espada y la bola de cristal. Éstas herramientas están profundamente ligadas con el esconder las emociones, mostrarnos competentes en todos los campos, defender los territorios (incluida la pareja y familia), negar la vulnerabilidad y responder con violencia si es “necesario”.

Es labor de todo hombre que desee construir una nueva masculinidad el pasar por un proceso personal de revisión de la forma en que éstas herramientas han sido utilizadas durante su vida y las diferentes consecuencias que le ha traído.

En Efecto Boomerang, uno de nuestros servicios en el área de masculinidades es facilitar proceso llamado: “La Caja de herramientas de los hombres”, en el que se revisan estas herramientas antiguas y oxidadas y se proponen nuevas herramientas para las nuevas formas de ser hombres.

La nueva Caja de Herramientas de los hombres: la reconexión emocional y el autocuidado

Cuando en Efecto Boomerang hablamos de nuevas masculinidades, lo hacemos entendiendo que es necesario que los hombres puedan adquirir nuevas herramientas para relacionarse de una forma más equitativa, respetuosa, afectiva y asertiva consigo mismos, con las mujeres, con otros hombres y con todas las personas.

Por esto hemos diseñado un proceso grupal de sensibilización y formación de duración variable (lo hacemos a la medida de la empresa u organización que lo requiera), exclusivo para hombres, en el que fomentamos la conversación, la aceptación de la vulnerabilidad y la apertura en un espacio de confianza para que los hombres puedan desmontar las viejas herramientas y se apropien de unas nuevas.

Las herramientas de la nueva Caja de la Masculinidad se basan en 4 pilares que consideramos sustentan las nuevas formas de ser hombres: el autocuidado y protección de mí mismo, el permitirme sentir y expresar mis emociones, no tener que demostrar que soy hombre en ninguna circunstancia y el balance entre el trabajo y el bienestar personal.

Creemos firmemente en que con esos 4 pilares se pueden construir nuevas masculinidades que fomenten la salud, las relaciones equitativas y el compartir los espacios de poder con otras personas. Además, esos pilares dan sustento a la adquisición de 4 nuevas herramientas que se vuelven las mejores aliadas para estos hombres:

Las Gafas de Protección: nos permiten cuidar de nosotros mismos pero mostrándonos vulnerables y dejando ver la esencia de lo que somos. Se basan en el autocuidado.

Los Desatornilladores: nos permiten conectar con nosotros mismos, reconocer nuestras emociones y gestionarlas de forma saludable y constructiva. Se basan en la inteligencia emocional.

Las llaves: nos permiten resolver conflictos de manera negociada y positiva, ceder, renunciar al poder y a tener siempre la razón. Se basan en dejar de tener el control y la razón.

El Martillo y los Clavos: nos permiten construir relaciones equitativas, saludables y libres de violencia a través de conectar y establecer vínculos afectuosos y sanos. Se basan en vivir el afecto y el amor sin ejercer poder.

¿Quiere conocer más de esta Nueva Caja de Herramientas? ¿Le gustaría llevar este proceso a los hombres de su empresa u organización? ¿Quiere profundizar en los nuevos pilares y las herramientas que proponemos para construir unas nuevas masculinidades que hagan la diferencia en el mundo? Contáctenos y conversemos.